
Información de interés
Especies protegidas (P), raras o amenazadas (R)
Olmo
(Estrictamente protegida)
P - Cornicabra.
P - Lentisco.
P - Majuelo.
P - Enebro.
P - Sabina.
P - Carrasca.
P - Chaparra o coscoja.
P. - Quejigo o roble.
P - Espino negro.
P - Aladierno.
P - Culantrillo.
R - Polipodio.
R - Fresno.
R - Híbrido de Quejigo con Carrasca.
R - Rusco.
R - Jazmín silvestre.
Documentos de interés
Bullas cuenta con una serie de enclaves únicos para el disfrute de la naturaleza. De esta forma, merece que detengamos nuestra atención en paisajes naturales como los de el Barranco de la Regidora, en el Paraje del Carrascalejo, el Valle del Aceniche o en el cauce del Río Mula, manifestaciones de la riqueza natural del municipio y testigos del devenir del hombre de esta tierra.
Los montes del municipio se caracterizan por presentar cotas de mediana altura, destacan entre otros, Garci Sánchez (1.026 m), El Castellar (993 m) y la Sierra de la Silla (794 m). En todos ellos, la vegetación está dominada por bosques de pino carrasco, en cuyo sotobosque podemos encontrar encinas, chaparras o coscojas, enebros y lentiscos. En zonas donde el pinar es menos denso, con suelos poco profundos, dominan las plantas aromáticas, muchas de ellas labiadas (romerales, tomillares), compuestas (manzanilla borde) y otras como los jarales. Es normal encontrarnos con espacios abiertos tapizados de espartizales, muchos de ellos se cultivaron y fueron abandonados cuando dejaron de ser rentables (años 1940-60).
Si paseamos por los cursos de agua, es fácil divisar las manchas de vegetación de ribera en contraste con los montes y cultivos que las limitan. Estamos obligados a mencionar el Barranco de la Regidora, a su paso por la zona de
El Cristo (en El Carrascalejo). Su peculiar encajonamiento facilita un mayor aporte de agua a través del suelo, por lo que aparecen especies de bosques subhúmedos como quejigos e híbridos de éste con carrascas. En su bosque encontraremos especies riparias como latoneros, olmos, fresnos, chopos negros y sauces. Ya en zonas más secas, las carrascas son sustituidas por las chaparras, que aparecen con lentiscos, espinos, así como con espartizales, pastizales y tomillares. Entre las ramblas, más abiertas y con vegetación menos densa, destacan la Rambla del Ceacejo, Rambla de Ucenda, así mismo dos arroyos importantes, aunque de aguas intermitentes, son el del Chaparral y el de Los Muletos.
En todos y cada uno de estos parajes, la fauna encuentra albergue, refugio y alimentos a lo largo de las distintas estaciones del año. En los cauces fluviales, fundamentalmente en el río Mula, podemos encontrar peces barbos, cangrejos y tortugas. Entre el sotobosque del pinar y los matorrales de ribera, es normal encontrar aves que se alimentan de plantas silvestres
y cultivadas, así como de insectos en época de crianza; como trigueros, jilgueros, petirrojos, lavanderas (buscando pequeños invertebrados en los campos recién arados), alondras en espacios abiertos, mirlos, currucas, garzas, etc.
Entre los cereales cultivados y matorrales bajos, podemos observar perdices y codornices.
En bosques más desarrollados con pinares densos se pueden observar diversas rapaces como águilas culebreras, calzadas, ratoneros, azores y gavilanes. Los halcones peregrinos aparecen en roquedos y espacios abiertos. Es raro ver buitres y águilas reales, que están instalados en montañas más altas del interior de la Comarca, igual ocurre con el búho real que nidifica en paredones rocosos,
pero pueden ser observados de forma esporádica.
Otros vertebrados que aparecen en estos parajes naturales y en la periferia de cultivos son jabalíes, zorros, liebres, ardillas, erizos; reptiles como el lagarto ocelado, víboras, culebra de herradura; y anfibios como la rana común, sapo común, forman parte de esta riqueza faunística.